El calendario: una herramienta útil de marketing

Paula García -

Cualquier autónomo y empresa, tanto si lleva mucho en el negocio como si no, requiere invertir en publicidad de su bien o servicio como una manera de permanecer en la memoria de sus clientes ya establecidos y de captar a los nuevos.

Llevar a cabo estrategias de marketing es básico en cualquier plan de negocio, pero supone, en muchas ocasiones, de una importante inversión al tener que contar con la contratación de servicios en medios de comunicación o del alquiler de un espacio público. Pero no siempre se cuenta con un presupuesto tan amplio y, aún así, es importante publicitarse. Por suerte existen otro tipo de opciones para poder promocionar una marca con un coste mucho más bajo, como es el caso de imprimir un calendario que lleve impresa la información básica de la compañía. Conseguir calendarios de calidad y a buen precio ahora es más fácil que nunca, ya que se puede hacer todo vía online.


Calendarios promocionales

Pero, ¿por qué optar por un calendario? Aquí van cuatro razones:

  1. Precio bajo, mucha publicidad. El principal argumento por el que optar por un calendario como medio de promoción es el hecho de que, por su bajo coste, se consigue una gran publicidad. No hay que olvidar que se trata de un objeto que acompañará al cliente en cuestión durante todo un año. Y eso, en el mundo de los negocios, es mucho tiempo.
  2. Útil. En general cualquier regalo que se haga a un cliente o posible cliente será bien recibido pero si además resulta práctico, mejor que mejor. Y un calendario lo es: el éxito está garantizado.
  3. Adaptable. Como no todo el mundo cuenta con las mismas necesidades, los calendarios tienen la ventaja de adaptarse a su público. Siendo así, existen diferentes opciones que van desde los calendarios de pared (que son los más grandes y vistosos -pensados para que todo el mundo los pueda ver-, a los que conviene añadir imágenes o frases que puedan conectar bien con el cliente objetivo, asegurándonos de que le den uso) a los calendarios de sobremesa (que son algo más discretos que los anteriores, pero igualmente útiles) y, por último, a los calendarios de bolsillo (éstos últimos son, sin duda, los más usados porque están diseñados a modo de tarjeta y, además, resultan muy económicos).
  4. Por una buena causa. Los calendarios no sólo están pensados para los empresarios. Aquellas organizaciones sin ánimo de lucro o asociaciones también puede hacer uso de ellos y conseguir así recaudar fondos para la causa que más les interese. Se ha demostrado en varias ocasiones que tiene una muy buena acogida entre el público en general, dispuesto a ayudar, pero más agradecido cuando recibe algo a cambio. La clave en este caso es tener una buena idea y saber moverla para que un buen número de personas se dé por aludido y se interese por su compra.

Si te interesa esta forma económica pero efectiva de hacer marketing estás de enhorabuena, porque ahora todo el proceso se puede hacer por Internet. Lo único que tienes que hacer es contactar con una imprenta online y pedir un presupuesto personalizado. En caso de duda, también puedes pedirles consejo para obtener el mejor resultado posible e incluso dejar que ellos se encarguen hasta del diseño. Opta por calendarios económicos pero que a la vez sean de calidad y resulten atractivos.